1

Conoce su historia

2

 Conoce su historia

Autora: Vanessa Serna Echavarría

En Colombia, aunque el debate por la memoria no es un hecho reciente, ha sido en la primera década del siglo XXI cuando se ha manifestado con mayor fuerza la urgencia de reflexionar sobre el conflicto. Traemos desde hace algunos años una coyuntura de conflicto crónico en Colombia, en la cual las víctimas y en general la sociedad civil siguen reclamando al estado justicia y garantías; pero lastimosamente la situación no cambia; si bien hay mejoras significativas la víctimas y victimarios siguen sin garantías. Sabemos que las mujeres están expuestas en el marco del conflicto armado pero según la Corte Constitucional  ya son diez los riesgos identificados.

Esta es la historia de Inis Jhoana Mosquera Reyes, una mujer que a su corta edad vivió uno de los hechos más lamentados en Colombia. La toma y el enfrentamiento entre guerrilla y paramilitares tal vez más violento del país, que cobró la vida de ciento diecinueve civiles el 2 de mayo de 2002.

La belleza de ese pueblo bonito llamado Bellavista donde vivía se vio empañado por la violencia que sigue cobrando vidas. Inis Mosquera Reyes nació en Apartadó hace treinta y cinco años. Creció como la cuarta entre cinco hermanos. Su padre era productor en una finca bananera y su madre hacía las labores en la finca.

Por muchos años vivió el amor de hogar, incluso ahora aunque estando separada de su familia habla de ellos y de su niñez con los ojos aguados llenos de sentimento, vive llena de recuerdos hermosos. Era la consentida de su casa. Con el tiempo empezó ayudarle a su familia en la finca, no le gustaba hacer aseo, se escondía cuando le tocaba lavar los platos y se salía de su casa para no ayudar. Amaba vivir en ese pueblo de 18 casitas en donde todos eran cercanos y se apoyaban los unos a los otros.

Vivió un poco más de un año en Vigía del Fuerte, por motivos de estudio se fue para Apartadó con alas de iniciar sus estudios de primaria y bachillerato. Empezó a estudiar y a trabajar pero por la condiciones económicas terminó haciendo una más que la otra y es ahí donde deja de estudiar. Pasa un tiempo trabajando y después de un amorío quedó embarazada.

Vivía donde su hermana pero siendo madre soltera buscó regresar a su grupo familiar para sacar a su hijo adelante, llegó nuevamente a  Vigía del Fuerte con ocho meses de embarazo y una barriga grande de niño que ella misma así lo presentía.

Sin embargo, de un momento a otro, todo cambió; esta historia se puso más delicada cuando las primeras explosiones se empezaron a sentir después de las 10:00 de la  noche del sábado, la mitad del pueblo seguramente dormía. A la misma hora, pero al otro lado del río, en Bellavista (Chocó), la guerrilla también comenzó a atacar.

El tiroteo no cesaba, el temor se apoderó de estos dos municipios, algunas familias en la desesperación no alcanzaron a escapar, la furia de las balas los alcanzaba o atravesaron las paredes de madera, en donde se refugiaban.

Desde esa orilla del río donde con frecuencia Inis disfrutaba empezó una guerra que no podía terminar peor que con la explosión de la iglesia en donde muchos se refugiaban; ‘querían apoderarse de este territorio y finalmente lo lograron’ indiscriminadamente a costa de miles de vidas que oraban en conjunto entre el miedo de morir, la violencia les quitó la vida y desarticuló familias.

¡Se adelantó Iván!

Días de temor pasaron los que sobrevivieron a esta masacre, sin haber pasado ni dos semanas Inis y su familia decidieron irse para la ciudad de Quibdó a la casa de una tía. Se montaron en una lancha dejando todo o mejor dicho lo poco que quedó de la casita que con esfuerzo sus padres habían construido. Pasó unos días en Quibdó y luego se trasladaron de nuevo a Apartadó. Es ahí que con tan solo 26 días después del suceso, pensando en que podría morir para darle vida a su hijo  !se adelanta el nacimiento de Iván!

Cuando nació Iván, todo fue una catarsis, un volver a nacer para Inis,  a pesar de todo lo que ha vivido este joven que ahora tiene 16 años ¨es el motor que ha empujado a esta noble mujer a ser la persona que es hoy en día, una luchadora como la considera su hijo¨.

En varios momentos ha sentido que su vida parece un callejón sin salida, recuerda muy bien cuando ella misma decía que ‘no sabía qué quería y qué iba hacer con su vida.’ Pero el futuro le ha estado planeando algo mejor.

Con muchos miedos a sus 27 años llegó a Medellín con una maleta llena de sueños.

¨No fue fácil el hecho de llegar a la ciudad pero tampoco imposible¨. Inis tiene en la mente varios propósitos y poco a poco los ha ido logrando, por un lado quiere terminar las dos tecnologías que empezó a estudiar y por otro quiere llegar a tener su propia casa, tener su espacio donde se sienta segura en donde no tenga que huir.

Ha trabajo haciendo limpieza desde que llegó a Medellín, trabajó para la Universidad de Antioquia y lo dice con nostalgia por que no quería salir de ahí. Inis terminaba su jornada laboral y se quedaba facilmente horas en la biblioteca leyendo. Le apasiona el estudio, le muestra a su hijo la importancia de superarse para que no pase por lo que ella vivió. ¨Hay que estudiar, porque la persona que no es preparada hoy en día la tratan como poco¨ le dice con frecuencia a Ivan motivándolo a ponerle la mejor energía a sus estudios.

Inis actualmente está en búsqueda de trabajo, la ayuda del gobierno es poca y a veces no llega según ella; le tocó desplazarse de un barrio de Medellín a donde está ahora porque físicamente no le alcanzaba para todo, su mayor deseo ahora mismo es terminar su tecnología y encontrar allí una fuente de ingreso.

Galería